212on.com







Cuando los dioses y los hombres vieron lo que había hecho Quetzalcóatl, se llenaron de asombro y de tristeza. Reconocieron su grandeza y su bondad, y le agradecieron por sus dones. Le rindieron homenaje y le cantaron alabanzas. Le prometieron que lo recordarían y lo honrarían siempre. Pero también hubo algunos que se sintieron celosos y envidiosos de Quetzalcóatl. Entre ellos estaba Tezcatlipoca, su hermano y rival, que no soportaba que Quetzalcóatl fuera más querido y respetado que él. Tezcatlipoca juró vengarse de Quetzalcóatl, y planeó una forma de destruir su obra y su legado. Tezcatlipoca se disfrazó de anciano y se acercó a Uxmal, el primer hombre. Le dijo que había venido a darle un consejo, y que lo escuchara con atención. Le dijo que Quetzalcóatl no era tan bueno como parecía, y que en realidad tenía un plan oculto. Le dijo que Quetzalcóatl quería que los hombres fueran sus esclavos, y que por eso les había dado el maíz y el sol. Le dijo que Quetzalcóatl volvería algún día a reclamar su poder, y que los castigaría por sus pecados. Uxmal no creyó las palabras de Tezcatlipoca, y le dijo que se fuera. Pero Tezcatlipoca insistió, y le mostró una prueba. Le enseñó un espejo, donde se reflejaba el rostro de Quetzalcóatl. Pero el rostro estaba lleno de ira y de odio, y tenía una expresión terrible. Tezcatlipoca le dijo que ese era el verdadero rostro de Quetzalcóatl, y que así los miraba desde el sol. Uxmal se asustó al ver el espejo, y sintió una duda en su corazón. Se preguntó si Tezcatlipoca decía la verdad, y si Quetzalcóatl era su amigo o su enemigo. Tezcatlipoca aprovechó su confusión, y le dijo que había una forma de saberlo. Le dijo que si Quetzalcóatl era bueno, le perdonaría cualquier ofensa. Le dijo que si Quetzalcóatl era malo, se enojaría y se vengaría. Le dijo que lo pusiera a prueba, y que le hiciera algo que lo ofendiera. Uxmal no sabía qué hacer, pero Tezcatlipoca lo convenció. Le dijo que tomara un poco de maíz, y que lo quemara en una hoguera. Le dijo que así le demostraría a Quetzalcóatl que no le tenía miedo, y que no le debía nada. Le dijo que así sabría si Quetzalcóatl era su amigo o su enemigo. Uxmal hizo lo que Tezcatlipoca le dijo, y tomó un poco de maíz. Lo arrojó a una hoguera, y esperó a ver qué pasaba. Pero lo que pasó fue algo terrible. El maíz se quemó, y el humo subió al cielo. El humo llegó al sol, y lo cubrió por completo. El sol se oscureció, y el mundo se quedó en tinieblas. Era un eclipse. Uxmal se arrepintió de lo que había hecho, y se dio cuenta de que había sido engañado por Tezcatlipoca. Quiso pedirle perdón a Quetzalcóatl, pero ya era tarde. Quetzalcóatl se sintió traicionado y herido por Uxmal, y se alejó de los hombres. Dejó de iluminarlos y de calentarlos, y los dejó en la oscuridad y el frío. Así comenzó una nueva era de sufrimiento y de dolor para los hombres, que perdieron la gracia y la protección de Quetzalcóatl. Tezcatlipoca se burló de ellos, y les envió plagas y calamidades. Los hombres se arrepintieron de su error, y lloraron por Quetzalcóatl. Le pidieron que volviera, y que los perdonara. Le prometieron que lo esperarían, y que lo recibirían con amor. Pero Quetzalcóatl no volvió, y se quedó en el sol. Solo se le podía ver en algunas ocasiones, cuando el sol se ponía o se levantaba. Entonces se veía su silueta de serpiente emplumada, que se deslizaba por el horizonte. Era un recuerdo y una esperanza, de que algún día Quetzalcóatl regresaría, y traería de nuevo la luz y la paz a los mundos.

22:07 Houston - 02:07 Sao Paulo - 22:07 Mexico City - 23:07 Bogotá - 12:07 Shanghai - 13:07 Tokyo - 04:07 London - 05:07 Frankfurt
  212on.com    
You tube Google Facebook Instagram
Twitter Snapchat Gmail Bing
español
 
  Alerts Social Media
Watch LiveTV Listen Radio
212on.com
 
 La Paradoja de Quetzalcóatl la serpiente emplumada y el secreto del inframundo. Parte IV
Now Playing
Soneto III - 5 sonetos a la Serpiente Emplumada la espina dorsal del universo, en el Templo de Quetzalcóatl, el centro del mundo.
 
Soneto I - 5 sonetos a la Serpiente Emplumada la espina dorsal del universo, en el Templo de Quetzalcóatl, el centro del mundo.
 
212on: español
Soneto III - Quetzalcóatl crea al hombre con el maíz y el agua. Sonetos.
 
Más Artículos
Soneto VIII - Leyenda sobre el Armagedón Azteca y la profecía de los niños del maíz, Sonetos.
VIII Los dioses, los señores de los trece cielos Que crearon el mund...
Soneto a Mictlantecuhtli
Mictlantecuhtli, el dios de la muerte y el inframundo Que reina sobre los hue...
El arte de la negociación, Donald J. Trump se dobla como un paraguas.
El arte de la negociación de Donald J Trump y sus mensajes crípticos que no ha...